Aquí les dejo un pequeño acto realizado por John Gilkey, el payaso y en cierto modo conductor del maravilloso montaje del Cirque du Soleil, Quidam.
Es una pieza que nada tiene que ver con las impresionantes piruetas y espectacularidades a las que nos tiene acostumbrados esta compañía pero que, en mi opinión, tampoco tiene nada que envidiarles.
La dificultad técnica es muchísimo menor pero la alegría y belleza que destila esta pequeña obra la hacen merecedora de formar parte del mejor circo del mundo:
Y de propina, otro magistral micronúmero del mismo artista, tan solo con un aro y su locura, que lo disfruten:
Jerónimo Gómez Escamilla.
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